Fuero de la Ossa, del año de 1410
Sepan quantos esta Carta de Privilegio vieren como, Nos Don Enrique, por la Gracia de Dios, Maestre de la Orden de Cavallería de Santiago, por razón que nos es dicho, que vos el Concejo, e Homes-buenos de nuestro Lugar de la Ossa, nuestros vassallos, Camara de la Encomienda de Montiel, vos recelades, que si pusiessedes Viñas en termino de dicho lugar, o ficiessedes Casas Texadas, o otros mejoramientos en el dicho Lugar, que vos serian echados algunos pechos, e monedas e otros tributos, e algunos mas de los que agoras agades al Comendador de la dicha Villa de Montiel, ansi por el Rey nuestro Señor, e nuestro Primo, como por Nos, o por el Comendador que agora es, o fuere de la dicha Villa de Montiel; e que assi fuessedes seguros, que los dichos pechos, ni tributos, ni servicios, ni monedas, nin otros pechos algunos, no pagassedes, salvo aquellos que hasta aquí havedes acostumbrado, que porniades las dichas Viñas, è fariades otras, è otros mejoramientos en el dicho nuestro Lugar, è que por causa de ello, se vernian a vivir, e morar a él otras personas, por lo cual nos fue pedido, que sobre ello mandássemos, como la nuestra merced fuesse, para que el dicho Lugar fuesse mejor poblado; e Nos veyendo que es servicio de Dios, e nuestro, e de nuestra Orden, el que dicho lugar sea poblado; tenemos por bien, e es nuestra merced, de franquear, e franqueamos a Vos los vecinos del dicho Lugar de la Ossa, nuestros Vassallos, ansi los que agora hi morades, como a los que a él viniéredes, poblar, e morar de aquí adelante, de todos los pechos, e servicios, e monedas, ansi foreras, como otras qualesquier, que el dicho señor Rey se quiera servir de sus Reynos, antes viéndonos al hacer nuestro servicio, e de otras cosas, qualesquier que non les hayan, salvo de aquello que siempre acostumbrasteis de pagar en el dicho Lugar a la dicha Encomienda de Montiel, agora, e de aquí adelante, e que por razón de los dichos pechos, e servicios de monedas, no hayades recelo ni temor alguno, el poner las dichas Viñas, e hacer las dichas Casas, e otros mejoramientos en el dicho Lugar; por ende por esta nuestra Carta, nos dimosles nuestra merced de voluntad, que ansi los Vecinos, que agora moradedes en el dicho Lugar, como los que a él vinieren, vivir, e morar deagen adelante, que cada uno ponga una aranzada de Viña, o mas Viña, qual quisiere, e fagan Casas e otras mejorías, qualquier quisieren, e cumplan a sus faciendas, e por ello les non sea echado, ni demandados pechos, ni tributos, ni monedas, ni otros servicios algunos; y que seais quitos y exemptos de ellos, e de cada uno de ellos, salvo de aquellos que siempre ovisteis acostumbrado de pagar al Comendador de la dicha nuestra Villa de Montiel, como dicho es; e otrosi, que le deis diezmo del fruto que Dios os diere en las dichas Viñas, al dicho Comendador de Montiel, como les adebde todas las otras cosas; e mandamos, e defendemos firmemente al Comendador, que agora es, o fuere de aquí delante de la dicha nuestra Villa de Montiel, que vos non echen, ni consientan echar, ni demandar ningunas, ni algunos pechos, ni tributos, ni monedas, ni otros servicios qualesquier, ansi de los que pertenecen al dicho señor Rey, como a Nos, salvo el dicho diezmo, e aquello que siempre fue acostumbrado que diessedes al dicho Comendador de Montiel; e otrosi, que cada que qualquier que en el dicho Lugar pusiere las dichas Viñas, e ficiéredes dichas Casas, o tovieren, o ficieren otras mejorías qualesquier, que los puedan vender, empeñar quando le pluguiere al Vecino del dicho Lugar de la Ossa, u otro qualquier que quiera venir a morar al dicho Lugar; mandamos otrosi al dicho Comendador, que agora es, o fuere de aquí delante de la dicha Villa de Montiel, que vos defienda, e ampare, e vos haga guardar,  e defender, e amparar constas, e otras cosas, qui vos facemos, e vos no vayan, ni passen, ni consientan ir, ni pasar contra ellos, ni contra parte de ello, agora, ni de aquí adelante, en algún tiempo, ni por alguna manera; y nuestra merced, e voluntad es, que ansi los que agora morades, e vivides en el dicho Lugar, como los que fueren vivir, e morar a él de aquí adelante, feades quitos y exemtos, e escusados de todo lo que dicho es, e en esta nuestra Carta se contiene; y el dicho Comendador, que agora es, o fuere de aquí delante de la dicha Encomienda de Montiel, e otros qualesquier nuestros Freyles Seglares, non fagan en deal sino sean ciertos, que qualquier qui contra ello fuesse, qui si freyle fuesse, qui gelo demandaremos con Dios, e con orden, e a el Seglar al cuerpo, e a lo que hoviere, nos tornaremos por ello, e demás pecharnos; ya en pena cinco mil maravedís a cada uno para nuestra Cámara. E esto vos mandamos dar esta nuestra Carta de Privilegio, escrita en pergamino de Cuero, e sellada con nuestro Sello de cera pendiente. Dado en la nuestra Villa de Uclés 28 días de Septiembre, año del Nacimiento de Nuestro Señor Jesu-Chisto de 1410. Yo Luis Perez, Escrivano de mi señor el Maestre, la fice escribir.