ámbar


El ámbar es una resina vegetal fosilizada proveniente de restos de coníferas. Etimológicamente su nombre proviene del árabe significando lo que flota en el mar ya que flota sobre el agua salada del mar.

El ámbar es una sustancia dura y amarillenta, liviana y quebradiza. En la antigüedad se pensaba que poseía propiedades místicas o mágicas, siendo utilizado por muchas culturas como un talismán o remedio medicinal. Los griegos se percataron de sus propiedades eléctricas producidas al rozar ámbar con otros objetos. De ahí la etimología de la palabra electricidad que viene del griego ἤλεκτρον (élektron) que quiere decir ámbar.

Dependiendo de su calidad, puede tener interés comercial como material para elaborar joyas, siendo éste su principal uso en la actualidad. Tipos especificos de ámbar incluyen gedanita, simetita y birmita.

El ámbar es famoso por contener en ocasiones restos de plantas o insectos fosilizados, así como burbujas de aire atrapado hace decenas de millones de años, por lo que determinadas muestras son muy valiosas desde el punto de vista paleoambiental.

En el pasado se fabricaban con este material algunas boquillas de pipas.


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