La historia Savinelli comienza en 1876 cuando Achille Savinelli senior abre en el centro de Milán una de las primeras tiendas en el mundo que vende exclusivamente productos para fumadores, en Via Orefici n°2, esquina con Piazza Duomo en el corazón de Milán.
Fue allí donde Savinelli senior. comenzó a diseñar pipas que después serían fabricadas por artesanos de Varese.

En aquel momento comenzó un cambio radical en el mundo de las pipas: comenzaban a imponerse las pipas de brezo, mucho mejores que las tradicionales pipas de espuma y arcilla.
En 1918 nació Achille júnior. El joven Achille se especializó en el pequeño taller de la parte posterior de la tienda; mientras sus padres se encargaban de los clientes. Achille jr. prefería quedarse a trabajar en la trastienda, inventando y diseñando.
Al volver de la guerra, Achille se dio cuenta de que no encontraba la venta suficientemente satisfactoria y por ello decidió irse de la tienda del padre para producir sus pipas en propio. Su pregunta era ésta: ¿por qué las pipas más vendidas en Italia eran de producción extranjera cuando el mejor brezo se encontraba en nuestro territorio?. Esta reflexión lo empujó a comenzar su propia producción con características de calidad hasta aquel momento impensables para un producto italiano.
Se sumergió en el desarrollo de la empresa, y con la ayuda de sus amigos Amleto Pomé y Mario Vettoruzzo creó la nueva fábrica en la zona de Varese, en Molina di Barasso que abrió en 1948, y las pipas Savinelli empezaron a adquirir prestigio en todos los mercados.

Nieto del fundador original, Giancarlo lleva a cabo el delicado trabajo de modernizar la empresa manteniendo sin embargo intacta su herencia y tradición. La historia de dedicación a la calidad sigue siendo la filosofía Savinelli, que se dirige hacia su segundo siglo de existencia siempre guiada por la misma familia.